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Recursos para escribir un microcuento

II Concurso de Microrrelatos Bibliotecuento

Estoy invitado a la presentación del II Concurso de Microrrelatos “Bibliotecuento”, organizado por la Casa de la Literatura Peruana. Me pidieron que participe del evento en mi calidad de ganador del primer puesto del Primer Concurso de Microrrelatos “Bibliotecuento” del 2016, que cuente cómo fue mi experiencia y sobre todo que hable acerca del proceso creativo.

Comentar acerca del proceso creativo me dejó pensando por horas, ya que esta es la parte compleja y que uno como escritor muchas veces hace de forma intuitiva, sin tener una serie de pasos por escrito. También pensé que significa una buena oportunidad para colaborar en este ámbito, para las personas que se están animando a participar de este segundo concurso, y que tal vez necesitan una mano para sentirse más seguros a la hora de soltar la mano.

Así es que en este artículo hablaré brevemente de algunos recursos que he identificado que pueden ser de mucha ayuda a la hora de escribir un buen microcuento. Aquí voy:

1.- Sacar un elemento de contexto, invertir los papeles o el punto de vista.

Microcuento “Una historia al revés”

2.- utilizar la repetición o una secuencia de eventos que te lleve a alguna parte, o que te lleve al punto de partida.

Microcuento circular

3.- Dejar espacios o vacíos en el relato, de tal forma que se estimule la imaginación y la creatividad.

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

– Augusto Monterroso.

4.- Sugerir finales abiertos, para generar expectativa en el lector, como para estimular su mente.

5.- Modificar la escala de tiempo, ya sea acelerándolo o haciéndolo más lento. También funciona con las dimensiones físicas.

Microcuento El bebé gigante

6.- Describir con detalle un objeto, persona o situación, con el fin de darle textura y cuerpo al texto. Por ejemplo:

Roja, fresca, aromática, curvilínea, dulce y crocante era su boca, al igual que la última manzana que la princesa habría de comer.

– Luis Eduardo Vivero.

7.- Utilización de personajes conocidos o situaciones de la vida que sean de conocimiento público. Si me menciona una capa roja, un hombre fuerte y verde, o una mujer que puede estirar sus brazos más allá de lo normal, se estará haciendo alusión no solo al personaje en cuestión, sino que se traerá a la mente el ambiente y otros elementos relacionados, los cuales se pueden explotar de diversas formas.

Metamorfosis en la biblioteca

El niño leyó los libros que tenía en su casa, luego los de los primos, amigos, tíos, abuelos y de todo el barrio. Entonces comenzó a ir a la biblioteca, en la cual devoraba colecciones completas.

Gradualmente le fueron creciendo los bigotes, saliendo una cola, e incluso llegó el día en que tuvo que usar anteojos, los cuales sujetaba sobre sus grandes orejas redondeadas. Sentía que se iba achicando conforme avanzaba el tiempo. De todas formas eso era ideal, ya que entre más pequeño se hacía, se le facilitaba subir por los estantes para alcanzar los libros que estaban más arriba. Además se hizo un adicto al queso.

Luego de haber trabajado un montón de años como bibliotecario, el señor Pérez se jubiló y se dedicó a realizar un registro dental de la población infantil, pero eso es harina de otro costal.

– Mi microcuento ganador.

8.- Utilizar finales totalmente inesperados, con el fin de sorprender al lector.

Cubo y pala

Con los soles de finales de marzo mamá se animó a bajar de los altillos las maletas con ropa de verano. Sacó camisetas, gorras, shorts, sandalias…, y aferrado a su cubo y su pala, también sacó a mi hermano pequeño, Jaime, que se nos había olvidado.

Llovió todo abril y todo mayo.

– Carmela Greciet.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Microcuentos: La devoradora de libros

La devoradora de libros

La niña devoró los tres libros que le regalaron en su cumpleaños: el de ratones, el de monstruos y el de Mafalda. Afortunadamente no terminó empachada, ya que los monstruos se comieron a los ratones, y luego murieron de ternura con los dichos de Mafalda. Esta última salió como celulosa sin procesar, y la niña a lo más tuvo una pequeña molestia estomacal.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Microcuentos: Amor breve

Por Luis Eduardo Vivero.

Embriaguémonos en las llamas de millones de besos, lancémonos al mar desde un precipicio y detengamos el tiempo durante una puesta de sol, antes de que ya no pueda seguir amándote – le dijo una hoja en blanco a un fósforo prendido.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Microcuentos: Metamorfosis en la biblioteca

Niños en la biblioteca

Nota: con este microcuento gané el primer puesto del Primer Concurso de Microrrelatos Bibliotecuento, organizado por la Casa de la Literatura Peruana, a fines del 2016.


El niño leyó los libros que tenía en su casa, luego los de los primos, amigos, tíos, abuelos y de todo el barrio. Entonces comenzó a ir a la biblioteca, en la cual devoraba colecciones completas.

Gradualmente le fueron creciendo los bigotes, saliendo una cola, e incluso llegó el día en que tuvo que usar anteojos, los cuales sujetaba sobre sus grandes orejas redondeadas. Sentía que se iba achicando conforme avanzaba el tiempo. De todas formas eso era ideal, ya que entre más pequeño se hacía, se le facilitaba subir por los estantes para alcanzar los libros que estaban más arriba. Además se hizo un adicto al queso.

Luego de haber trabajado un montón de años como bibliotecario, el señor Pérez se jubiló y se dedicó a realizar un registro dental de la población infantil, pero eso es harina de otro costal.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Microcuentos: Un beso pegajoso

Por Luis Eduardo Vivero

Babosas 2

Recorrieron un largo y lento camino para estar juntos. Apenas se vieron, se echaron a correr a toda velocidad, para luego recibirse a brazos abiertos, enroscarse y bailar con las manos tomadas.

Justo en el instante en el que el sol se ponía, unieron sus labios en un beso pegajoso e infinito. Finalmente las babosas se habían reencontrado.

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Una noticia inesperada – serie de microrrelatos

Katty había terminado con su prometido hace pocos días. Sus padres estaban preocupados y se alegraron mucho al saber que se iría de vacaciones con una buena amiga.

Sonó el timbre, era Maite, quien llegaba a cenar. La comida estaba de lo mejor y las chicas hablaban animadamente acerca del itinerario de viaje. De pronto, la mamá de Katty le agradeció muy sentidamente a Maite por lo que estaba haciendo por su hija, considerando las circunstancias por las cuales ella estaba pasando. Las chicas tomaron un largo trago de vino tinto, se miraron por un momento a los ojos, y luego de tomarse de la mano, Katty les dijo a sus padres: “tenemos algo que contarles, es muy difícil para mí, pero la verdad es que nos vamos de luna de miel”.