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Cuentos: Primerizo

Ilustración de Papá 2.0, de Diego Limonchy y Gabriela Francisco.

Por Luis Eduardo Vivero.

Era primera vez que el papá se quedaba solo con el bebé. Estaba sudando frío, y pese a que tenía una lista de cosas para realizar y las consideraciones importantes estaban en rojo, se sentía inseguro y un poco asustado. Porque seamos sinceros, ¿a quién no le da miedo tener a una criatura delicada y viviente en sus manos?

A las dos horas le dieron ganas de ir al baño, como suele suceder con muchos hombres, así es que no se le ocurrió mejor idea que conectar la estufa a su celular, de esa forma la habitación se mantendría tibia, el bebé continuaría durmiendo y él tendría tiempo hasta para leer unas páginas del libro en curso.

Obviamente eso funcionaría en la mente de una persona poco experimentada en asuntos bebesísticos; lo que sucedió en realidad fue que a poco de entrar al baño se quedó sin batería, por lo cual no pudo continuar monitoreando ni controlando la temperatura ambiente. El estómago se le retorció más que nunca, pensando en que la habitación podría estar incendiándose, si habría suficiente oxígeno para el bebé, si no se le estaría pasando la hora para darle el biberón, llevando al bebé a la desnutrición y otras cosas por el estilo.

No le quedó alternativa que salir apurado, sin haber terminado de leer el capítulo que se había propuesto, y para peor, sin sentirse aliviado. Abrió la puerta como si un vaquero fuera entrando a un bar del oeste americano. Entonces vio que su bebé estaba totalmente quieto en la cuna y un pánico terrible lo invadió; se acercó lentamente a él, y se dio cuenta que estaba respirando. ¡Qué alivio! Pensó, mientras veía la hora: solo habían pasado diez minutos desde que su pareja le había dejado al bebé para ir a trabajar.

Sobre el velador había una nota que decía: «Cariño, hoy llegaré tarde porque tengo una reunión de negocios al otro lado de la ciudad. No te preocupes, todo saldrá bien. Besos». Apenas terminó de leer la nota, todo se le dio vueltas y el estómago se le retorció de nuevo. En ese mismo instante el bebé se puso a llorar y el papá primerizo agarró el biberón con fuerza entre sus manos, debido al terror que le producía la certeza de que había llegado el momento de cambiarle el pañal.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Diez cosas imperdibles que un papá puede enseñarle a su hija

Papá e hija

Por Luis Eduardo Vivero.

Ser papá de una hija es algo realmente genial y maravilloso. Seguramente has escuchado que una niña suele desarrollar una relación especialmente estrecha con el papá. No solo es real, sino que es una vivencia que escapa a toda expectativa, que llenará cualquier espacio vacío que alguna vez hayas sentido en tu alma.

Ciertamente cada papá le enseña lo que cree conveniente a sus hijas, pero debido a la experiencia de vida que estoy teniendo con mi hija Amira – actualmente de siete años – me animé a proponer esta lista de diez cosas imperdibles que le puedes enseñar a tu(s) pequeñita(s).

Aquí vamos:

1.- Por milenios se supuso que las niñas son frágiles y delicadas. Y a veces lo van a seguir siendo, sin haber nada de malo en eso. Pero no cuando se trata de luchar por sus sueños ni cuando exista la necesidad de defenderse. Un papá puede estar al lado para consolar a su hija cuando lo necesite, pero si está en el suelo, otra posibilidad es ser su entrenador por un momento y ayudarla a sacar fortaleza desde el fondo de su corazón, sin haber espacio para rendirse, sino más bien para fortalecerse.

Y no te preocupes mucho por el futuro, porque si lo haces bien durante su niñez, no necesitarás hacer nada cuando ella crezca, ya que va a ser una mujer luchadora y valiente, tanto así que podría llegar a ser una fuente de inspiración para ti como también para otras personas.

2.- A todos nos gusta ser soñadores y es genial, no por nada se dice que sonar es gratis (en realidad no creo que sea así). Sin embargo hay veces en las cuales es necesario ser prácticos y enfocarnos en un tema en particular. Por naturaleza, las mujeres suelen ser más multitarea que los hombres (aunque también podemos desarrollar esa habilidad) y los hombres solemos tener una capacidad mayor para concentrarnos en una tarea específica (aunque también hay mujeres que son matemáticas o físicas y que resuelven problemas altamente especializados y técnicos).

Pues bien, enseñarle a tu hija a meterse de cabeza en la resolución de un problema específico es algo que con el tiempo le podrá brindar habilidades diferentes a la programación que trae por defecto. Esto sin duda le ayudará a tener un punto de vista adicional al diseccionar un problema.

3.- Las chicas suelen estar más a merced de las hormonas, por un asunto de diseño que tiene implicancias en el temperamento y que es cíclico. Justamente por esto es importante enseñarles a estar en control de sus emociones. No se trata de anular los sentimientos ni las emociones, sino que a usarlas de forma inteligente. A esto se le llama inteligencia emocional y es muy importante desarrollarla. Tanto es así, que las personas que la desarrollan y aplican en su vida diaria tienen mejores posibilidades de ser felices.

Obviamente que para enseñarlo primero hay que tenerlo, de otra forma sería un discurso en vano, y ya sabemos que la mejor enseñanza es la que se da a través del ejemplo.

4.- Sé feliz. Creo que las mujeres tienen una visión general de las cosas un poco más amplia que los hombres; tal vez eso se origina en el desarrollo de habilidades múltiples que experimentan al convertirse en madres, o quizás sea algo heredado socioculturalmente. Pero como sea, al parecer tienen el potencial para estresarse un poco más que los hombres, lo cual sin duda es un riesgo potencial para la felicidad. Eso, a menos que aprenda a ser feliz, a manejar la presión y a que todo fluya en su vida. Y para que eso suceda qué mejor que tener un ejemplo a su lado, ¡tú!

 5.- Enséñale a respetar a su mamá (si es que está con ustedes), ya que hacerlo significa respetarse a sí misma. Ten en cuenta que las niñas no siempre se llevan muy bien con las mamás, por lo cual esto es relevante.

6.- Asegúrate de que comprenda que las responsabilidades del hogar son por igual para hombres y mujeres. Una vez más el ejemplo hablará por sí solo y de mejor forma que las palabras. Cada vez que te vea lavar platos, cocinar, servir la comida y limpiar el baño irá acumulando recuerdos de un papá libre de los estereotipos convencionales. Con el tiempo utilizará y aplicará ese conocimiento en su vida y en sus relaciones de todo tipo.

7.- Dale la oportunidad de conocer a mujeres independientes, emprendedoras, empresarias, sean o no profesionales y de diversas áreas del conocimiento y las artes. Que aprenda que una mujer puede valérselas por sí misma, sin vivir en función de un chico o chica y menos a depender económicamente de una pareja.

8.- Que aprenda a trabajar en equipo. Si bien es cierto que es importante ser independiente, también lo es el poder integrarse y desarrollarse en equipo. Quienes no lo logran suelen ser más aislados y solitarios. A veces no hay problema con vivir de esa forma, siempre y cuando la persona sea feliz, pero no se da así en la mayoría de los casos. Además es importante saber que llegará el momento en que necesitemos a otras personas. También es algo que ayuda a confiar en otros, a evitar ser orgullosos y por lo tanto a desarrollar la humildad.

9.- Si eres bueno para los trabajos manuales, usando el taladro, haciendo muebles, construyendo paredes o lo que sea, ¡enséñale! De hecho será útil invertir tiempo en enseñarle cualquier tarea manual para que en una emergencia del baño, la cocina o en un temporal pueda salir del paso, sin tener que depender de un plomero que no puede encontrar de noche o durante el fin de semana.

10.- Y como guinda de la torta… tara-tara-tara-tatán… ¡Enséñale a escupir! Sí, tal cual, a escupir. La realidad es que la mayoría de las mujeres no saben hacerlo y se tragan la flema cuando están enfermas de la garganta. Algunos papás que tienen hijos suelen enseñarles a escribir su nombre mientras orinan, pues en nuestro caso les podemos enseñar a escupir, algo mucho más útil.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.

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Siete razones por las cuales ser papá de una niña es una de las cosas más maravillosas que pueden pasar en la vida

La maravillosa experiencia de ser papá de una niña

Por Luis Eduardo Vivero. Fotografía tomada por Zurecia.

Dicen que hay ocasión para realizarse en todo aspecto que uno desee en la vida. También de que existen las segundas oportunidades, cosa de la cual puedo dar fe. Soy papá de Amira, una niña maravillosa que actualmente tiene siete años y que para mí es una fuente inagotable de felicidad. Seguramente hay muchos otros papás que se sienten igual, como también otros que podrían estar temerosos de enfrentarse a la fragilidad de una bebé y a la complejidad que pueda significar criar a una niña.

Probablemente cada papá puede tener sus propias razones, pero estas son las mías y hoy quiero compartirlas con ustedes:

1.- Uno de los lazos más fuertes que pueden existir entre dos personas se da entre una hija y su papá. Suele pasar de forma similar entre un niño y su mamá, lo cual experimenté de primera mano. Puedes tener una pareja, amigos, familia, compañeros de trabajo con los que te lleves bien, pero la relación con tu hija será mil y una veces más fluida que con cualquier otra persona.

2.- Es lejos la mejor compañera de viaje que vas a encontrar. No importa si se trata de salir a tomar helado, ir jugar a un parque, a la playa, de excursión a una montaña, ir a un espectáculo de cuentacuentos o al cine, ir a otra ciudad o país; si comparten el gusto por la aventura no habrá nadie que esté tan dispuesto a llegar al fin del mundo contigo tanto como ella.

3.- Si amas la naturaleza y las cosas sutiles de la vida – como las flores, las mariposas y el movimiento de las nubes – una niña es la persona más indicada para estar a tu lado observando maravillada la simplicidad y belleza que la naturaleza nos ofrece.

4.- Si te gusta leer literatura, es altamente probable que tu hija siga tus pasos y te acompañe en las aventuras a través de las letras desde pequeña. Por alguna razón las niñas se suelen interesar mucho más que los niños en la lectura, al menos mientras crecen. Una de las razones de esto puede ser que las chicas son más maduras emocionalmente y que buscan actividades que les provean una satisfacción mayor a más largo plazo.

5.- Van a haber momentos en los cuales vas a tener que hacerte cargo de cosas para las cuales podrías sentirte no preparado, sobre todo durante los dos primeros años, aunque también más adelante cuando tengas que peinarla, ayudarla a alistarse para ir a la escuela y todo lo que involucre ser delicado y cuidadoso. Irremediablemente vas a tener que ponerte en la buena con tu parte femenina para hacerlo bien. Tú puedes hacerlo, solo tienes que ser fuerte y valiente, al estilo de una mamá que se hace cargo. Luego de algún tiempo podrás agradecerle a tu hija todo lo que has progresado emocionalmente.

6.- Una niña puede ser delicada e incluso podrías pensar que de alguna forma es más débil que un niño que aguanta caídas más fuertes. Pero lo que es realmente fuerte es el carácter que puede desarrollar una niña decidida. Aún más, una de las fuentes de fortaleza más grande que tendrás en tu vida será esa niña pequeña que siempre va a estar dispuesta a darte un abrazo lleno de amor, el que llegará más allá de tu piel y acariciará tu alma. En ese momento aprenderás que el amor de tu hija es tan fuerte y revolucionario como una flor que se abre paso en medio del pavimento.

7.- Si alguna vez creíste que no ibas a volver a amar a nadie como amaste a tu abuelita o a tu mamá, tienes una oportunidad grandiosa para aprender a amar de forma incondicional, más allá de todo lo que podrías haber imaginado. Porque tu hija te amará así y a tu corazón no le quedará más que devolver el sentimiento. Será muy fácil amarla hasta más allá de las estrellas y del tiempo, y te sentirás constantemente en las nubes, maravillado y agradecido de la existencia.

Escritor de literatura infantil y de cuentos para niños grandes. Emprendedor, meditador e Ingeniero electrónico. Viajero cósmico y enamorado de la vida.