Edith – la única

Por Luis Eduardo Vivero. Esta mañana me levanté con ansias de llegar a casa de Edith, quien amablemente nos había invitado a tomar desayuno. La cita era a las 8 am. Tenía planes de llegar a la hora señalada, ya que de esa forma honraría su tiempo. Al llegar, repartimos abrazos y besos, expresándole cuanto …